FCA reformula la información climática a nivel de producto
La divulgación climática a nivel de producto está entrando en una prueba de usabilidad. La cuestión ya no es solo si se publican datos climáticos, sino si estos llegan a los inversores en una forma que puedan utilizar.

La Financial Conduct Authority (FCA) ha propuesto eliminar los requisitos de presentación de informes TCFD a nivel de producto para gestores de activos, aseguradoras de vida y proveedores de pensiones regulados por la FCA. Publicada el 5 de junio de 2026, la propuesta pone a prueba si la información climática a nivel de producto funciona mejor como informe público estandarizado o como divulgación específica vinculada al uso de la información por parte de los inversores, las comunicaciones sobre el producto y las solicitudes de datos de los clientes.
El cambio es de informes anuales de productos basados en métricas TCFD y análisis de escenarios a reglas basadas en la materialidad financiera y el tipo de cliente.
Lo que la FCA quiere cambiar
La propuesta figura en el Capítulo 2 de la Quarterly Consultation CP26/17, y los cambios propuestos se recogen en el Disclosure of Climate-Related Financial Information (Asset Manager and Asset Owner) (Amendment) Instrument 2026. La consulta está abierta hasta el 13 de julio de 2026, y la FCA tiene previsto finalizar e implementar el cambio normativo en otoño.
Las normas actuales, introducidas en 2021 en virtud de PS21/24, exigen informes anuales a nivel de entidad e informes a nivel de producto que contienen métricas de carbono y análisis de escenarios climáticos. La propuesta se refiere a la presentación de informes a nivel de producto. ESG 2.1 pasaría a denominarse “Preparación de informes TCFD a nivel de entidad”, con la eliminación de los informes TCFD a nivel de producto y del análisis de escenarios a nivel de producto de esa sección.
Las normas de divulgación a nivel de entidad permanecen fuera de CP26/17, aunque la FCA indica que continuará explorando oportunidades para simplificarlas.
Por qué la FCA reconsidera los informes de producto
En 2025, la FCA llevó a cabo una revisión posterior a la implementación de las divulgaciones TCFD de las entidades. La revisión abarcó 10 informes a nivel de entidad y 77 informes a nivel de producto de 8 entidades, además de una interacción adicional con asociaciones sectoriales y 7 empresas incluidas en el alcance.
Los hallazgos muestran una brecha entre la intención regulatoria y el uso real. Las entidades informaron de un bajo nivel de interacción con los informes TCFD a nivel de producto, especialmente entre los inversores minoristas. Los grupos de consumidores dijeron a la FCA que los inversores minoristas consideraban que los informes eran demasiado largos y complicados, aunque seguían queriendo entender cómo el cambio climático podría afectar a sus inversiones.
El acceso fue parte del problema. La FCA encontró que los informes a nivel de entidad eran ampliamente accesibles desde las páginas web principales de las empresas, pero los informes de producto a menudo eran difíciles de encontrar. El análisis de escenarios también parecía irregular: solo alrededor de la mitad de los informes de producto revisados divulgaban el impacto de los tres escenarios climáticos en el fondo, como se requiere.
La divulgación para clientes minoristas pasa a estar guiada por la materialidad
Para clientes minoristas, la FCA propone sustituir los informes públicos TCFD a nivel de producto por la norma ESG 2.3.1BR. Las entidades considerarían periódicamente si los riesgos u oportunidades climáticos podrían ser materialmente relevantes para el rendimiento financiero o la rentabilidad del producto. Cuando lo sean, las entidades los divulgarían en comunicaciones dirigidas a clientes minoristas que proporcionen información general sobre riesgos y rentabilidad financiera.
El alcance de los productos permanece sin cambios respecto del alcance actual de los informes públicos TCFD a nivel de producto. La FCA indica que las entidades pueden utilizar sus procedimientos habituales de evaluación de riesgos para la evaluación periódica. Para los productos que también estén dentro del alcance del régimen Consumer Composite Investment (CCI), los riesgos u oportunidades climáticos relevantes podrían incluirse en la información sobre riesgos y rentabilidad del resumen del producto.
La FCA no espera información climática para cada producto. La divulgación solo se exige cuando la entidad determina que existe relevancia material para el rendimiento financiero o la rentabilidad. Cuando las entidades divulgan información a inversores minoristas, la FCA también remite a las entidades al resultado de comprensión del consumidor bajo el Consumer Duty.
La divulgación institucional se restringe a datos de emisiones
Para clientes institucionales, la FCA propone mantener una base regulatoria para el acceso a datos. Las entidades proporcionarían, como mínimo, datos de emisiones de gases de efecto invernadero de Alcance 1, Alcance 2 y Alcance 3 cuando sean solicitados por clientes que necesiten la información para cumplir con las obligaciones propias de divulgación climática. Las solicitudes se limitarían a una vez por año calendario, por producto.
Según la propuesta ESG 2.3.4AR, esto cubriría productos que una entidad gestione, opere o proporcione, inversiones para las cuales una entidad preste servicios de gestión de cartera, y activos bajo gestión en un AIF no autorizado cuando se aplique la vía correspondiente para el inversor.
Las métricas requeridas se reducirían desde el contenido más amplio del informe TCFD a nivel de producto hasta los datos de emisiones de gases de efecto invernadero de Alcance 1, Alcance 2 y Alcance 3. La guía alentaría a las entidades a proporcionar otras métricas cuando el cliente las requiera razonablemente, sujeto a la viabilidad y a los acuerdos contractuales. Las entidades no deberían divulgar información cuando las lagunas de datos o las dificultades metodológicas no puedan resolverse sin que el resultado sea engañoso.
Coste y proporcionalidad
La FCA no ha realizado un análisis formal de costes y beneficios. Indica que cualquier incremento en costes sería de escasa relevancia porque las normas simplificadas no imponen nuevas obligaciones a las entidades.
En cambio, la FCA estima que eliminar los informes TCFD a nivel de producto reduciría los costes para 261 gestores de activos y aproximadamente 34 propietarios de activos que gestionan alrededor de 9.000 productos. Estima un ahorro anual recurrente para el sector de aproximadamente 20 millones de libras esterlinas, con un valor actual de alrededor de 174 millones de libras esterlinas durante un período de evaluación de diez años.
Qué deben vigilar los equipos encargados de la presentación de informes
Si se adopta en su versión final, la norma propuesta para clientes minoristas convertiría la divulgación climática a nivel de producto en un juicio de materialidad documentado. Las entidades tendrían que aclarar quién es responsable de ese juicio, cómo se vincula con los procesos de riesgo existentes y qué evidencia respaldaría las decisiones cuando no se realice ninguna divulgación climática.
La vía institucional daría más peso a los datos de emisiones a nivel de producto. Los datos de emisiones de gases de efecto invernadero de Alcance 1, Alcance 2 y Alcance 3 se convertirían en el conjunto mínimo de datos para las solicitudes, por lo que las entidades deberían comprobar qué datos podrían proporcionarse una vez al año, qué supuestos los sustentan y en qué casos las lagunas o los límites metodológicos podrían hacer que la divulgación resultara engañosa.
Los controles de divulgación también podrían requerir una revisión. Los resúmenes de productos, las comunicaciones sobre riesgos y rentabilidad, los informes de sostenibilidad SDR a nivel de producto, los informes de fondos y los paquetes de reporting para clientes pueden contener distintas partes de la información climática. La prueba sería si esos canales pueden mantenerse coherentes si las normas propuestas se adoptan en su versión final.
El cambio práctico, si la FCA sigue adelante, sería pasar de la dependencia de un informe independiente a nivel de producto a un juicio documentado, controles de datos y coherencia en las divulgaciones dirigidas a clientes. El siguiente aspecto que habrá que observar es hasta qué punto las normas finales preservan la flexibilidad y cómo describe la FCA la evidencia que las entidades deberán conservar para respaldar esa flexibilidad.