Estados Unidos revoca la norma de divulgación de emisiones para contratistas federales
El gobierno de Estados Unidos retiró una norma propuesta que obligaba a los contratistas federales a divulgar las emisiones de gases de efecto invernadero y establecer objetivos de reducción. Esta medida señala un cambio en la política climática bajo la nueva administración, que pone menos énfasis en la transparencia obligatoria. Si bien podría reducir las cargas de cumplimiento, también podría debilitar la posición de Estados Unidos en los esfuerzos globales de sostenibilidad, donde la rendición de cuentas es cada vez más una ventaja competitiva.

El 13 de enero de 2025, el gobierno federal de Estados Unidos anunció la retirada de una norma propuesta que requería que los contratistas federales divulgaran las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y establecieran objetivos para su reducción. Esta decisión coincide con la transición a la segunda administración del presidente Trump, marcando un probable cambio respecto a las políticas climáticas impulsadas bajo el liderazgo del presidente Biden.
Antecedentes de la norma
La norma fue propuesta originalmente el 14 de noviembre de 2022 por el Federal Acquisition Regulatory Council (FARC), que incluye agencias federales clave como el Departamento de Defensa, la NASA y la Oficina de Política de Adquisiciones Federales. Su objetivo principal era alinear la contratación federal con los objetivos climáticos fomentando que los contratistas adoptaran prácticas transparentes de reporte de emisiones.
La propuesta exigía que los contratistas reportaran datos anuales sobre emisiones directas (Alcance 1) e indirectas (Alcance 2). Los contratistas grandes, definidos como aquellos con contratos anuales superiores a $50 millones, también debían divulgar las emisiones de la cadena de valor (Alcance 3), que incluyen fuentes difíciles de controlar como las cadenas de suministro y otras emisiones indirectas.
De haberse implementado, la norma habría ido más allá de los requisitos de divulgación climática establecidos por la Securities and Exchange Commission (SEC) en marzo de 2024. Sin embargo, las regulaciones de la SEC están actualmente sujetas a desafíos legales y también se espera que sean revocadas bajo la nueva administración.
Razones para la retirada y posible impacto
Las agencias involucradas en la redacción de la norma citaron dos razones principales para su retirada. Primero, la administración Biden no logró finalizar la norma a tiempo. Segundo, los comentarios públicos revelaron una falta de consenso sobre los estándares y la alineación con las prácticas vigentes en la industria.
Bajo la administración Trump, se espera que la política climática se enfoque más en la desregulación y menos en las divulgaciones obligatorias. Aunque esto podría reducir la carga de cumplimiento para los contratistas federales, plantea dudas sobre cómo Estados Unidos planea cumplir sus compromisos climáticos internacionales.
Implicaciones para las empresas
La eliminación de los requisitos obligatorios de divulgación de emisiones puede aliviar las presiones administrativas sobre los contratistas federales. Sin embargo, también plantea un dilema para las compañías: si realizar divulgaciones voluntarias para mantener la confianza de los inversionistas o priorizar la reducción de costos.
Para las empresas que operan con socios internacionales, los crecientes requisitos de transparencia podrían convertirse en una norma global. La ausencia de divulgaciones obligatorias podría debilitar la posición competitiva de las empresas estadounidenses en el mercado de inversión sostenible, donde la transparencia es un diferenciador clave.
Conclusión
La decisión de retirar la regla propuesta señala un cambio significativo en la política climática de los EE. UU., potencialmente alterando la trayectoria del país en la reducción de emisiones. Aunque esta medida podría proporcionar un alivio temporal a las empresas al reducir la presión regulatoria, la falta de estándares claros para la presentación de informes sobre emisiones podría obstaculizar los objetivos de sostenibilidad a largo plazo y la competitividad global de las empresas estadounidenses.
17.01.25