Revisión de la FCA sobre la Información Climática: Hallazgos Clave y Próximos Pasos
La FCA ha publicado hallazgos sobre el progreso y los desafíos que enfrentan las empresas para cumplir con las obligaciones de divulgación climática. La revisión arroja luz sobre la efectividad con la que se aplican los marcos de informe, dónde se evidencian mejoras y qué aspectos requieren mayor desarrollo en el contexto de los estándares evolutivos del Reino Unido e internacionales.

La Financial Conduct Authority (FCA) ha publicado los resultados de su reciente revisión que examina cómo los gestores de activos, aseguradoras de vida y proveedores de pensiones regulados por la FCA están implementando los requisitos de divulgación relacionados con el clima. Estas normas, introducidas en 2021, requieren la alineación con las recomendaciones del Task Force on Climate-related Financial Disclosures (TCFD). Tras la disolución del TCFD en 2023, su marco se ha incorporado en los estándares del International Sustainability Standards Board (ISSB). Junto con esta revisión, la FCA describe cómo estas normas pueden interactuar con los más amplios UK Sustainability Disclosure Requirements (SDR) y con los planeados UK Sustainability Reporting Standards (UK SRS), que aún se encuentran en la etapa de consulta.
Hallazgos
La revisión consideró 10 reportes TCFD a nivel de entidad y 77 a nivel de producto de una selección de empresas, complementados con la participación de partes interesadas de la industria. La FCA concluyó que los informes han mejorado generalmente el reconocimiento del cambio climático como un riesgo financiero material. Muchas empresas han fortalecido sus capacidades internas, integrando cada vez más las consideraciones climáticas en la gestión de riesgos y la estrategia empresarial. Las divulgaciones también han mejorado la transparencia para clientes y consumidores, proporcionando mayor visibilidad de cómo se gestionan los riesgos climáticos dentro de productos de inversión y seguros.
No obstante, se identificaron varias dificultades. Las divulgaciones suelen estar diseñadas pensando en inversores institucionales y, por lo tanto, pueden parecer excesivamente complejas para clientes minoristas. Los informes a nivel de producto no siempre son fáciles de localizar, lo que ha contribuido a un compromiso limitado entre inversores individuales. Otro desafío persistente se relaciona con los datos prospectivos. Aunque las empresas, en general, pueden presentar métricas históricas como emisiones de gases de efecto invernadero, muchas tienen dificultades para producir información cuantitativa robusta sobre análisis de escenarios. Solo aproximadamente la mitad de los informes de producto revisados incluyeron resultados bajo los tres escenarios climáticos, lo que reduce la comparabilidad entre empresas. Algunos participantes también expresaron preocupación de que el régimen sea excesivamente detallado y se superponga con otros requisitos de reporte de sostenibilidad, creando ineficiencias. Finalmente, la FCA señaló una demanda generalizada de mayor claridad sobre cómo se alinearán las normas del Reino Unido con los estándares internacionales y los marcos nacionales en desarrollo.
Respuesta de la FCA
En respuesta a estos hallazgos, la FCA ha indicado que explorará formas de simplificar los requisitos de divulgación para reducir la complejidad innecesaria, particularmente para los informes a nivel de producto. También enfatizó la importancia de asegurar que las divulgaciones sean verdaderamente útiles para los usuarios finales, lo que requiere una presentación más clara y mejor accesibilidad. Otra prioridad es mantener la coherencia con los estándares internacionales, especialmente los desarrollados por el ISSB, mientras se considera cómo los requisitos existentes del TCFD podrían interactuar con el marco SDR evolutivo del Reino Unido. La FCA ha confirmado que se presentarán propuestas detalladas sobre esta alineación para consulta. Los borradores de los estándares UK SRS (S1 y S2) aún están en desarrollo y, una vez finalizados, se espera que apoyen una mayor alineación con enfoques globales.
Contexto más amplio y cronogramas
Las normas de la FCA se han aplicado por fases desde 2022, con las empresas más grandes en el ámbito de aplicación para los períodos que comienzan el 1 de enero de 2022 y las entidades más pequeñas desde el 1 de enero de 2023. Las empresas en el ámbito están obligadas a publicar divulgaciones tanto a nivel de entidad como de producto: a nivel de entidad, un reporte TCFD que cubra gobernanza, estrategia, gestión de riesgos y métricas; a nivel de producto, divulgaciones sobre métricas relacionadas con el clima, disponibles en línea y/o a través de comunicaciones con clientes. La FCA también destaca vínculos con la planificación de la transición, alentando a las empresas a tener en cuenta la orientación del Transition Plan Taskforce (TPT) e integrar estos elementos en divulgaciones futuras.
Implicaciones
La revisión destaca tanto progresos como desafíos restantes. Por un lado, las empresas han incorporado de forma más firme las consideraciones de riesgo climático en gobernanza y estrategia. Por otro lado, existe la necesidad de un mayor desarrollo en análisis prospectivo, en simplificar la comunicación para audiencias minoristas y en alinear diferentes regímenes de divulgación. El compromiso de la FCA con la proporcionalidad, simplificación y coherencia internacional apunta hacia un marco regulatorio que busca equilibrar rigor con usabilidad. Con el SDR y UK SRS aún en desarrollo, las empresas deberán seguir las consultas y prepararse para asegurar la consistencia a través de múltiples regímenes, proporcionando también claridad y accesibilidad a distintos grupos de inversores.
Conclusión
Las normas de divulgación climática de la FCA ya han generado beneficios mensurables en términos de transparencia e integración de riesgos. Sin embargo, el regulador reconoce que el marco debe evolucionar para seguir siendo efectivo y práctico. Las próximas reformas, junto con la SDR y el propuesto UK SRS, probablemente determinarán qué tan eficientemente las empresas pueden cumplir, qué tan bien los inversores minoristas pueden interactuar con las divulgaciones y qué tan consistentemente los estándares del Reino Unido se alinearán con el panorama internacional de informes de sostenibilidad.