Canadá publica directrices finales sobre reclamaciones ambientales bajo la Ley de Competencia
El Competition Bureau ha emitido su guía final sobre reclamaciones ambientales tras las recientes enmiendas a la Ley de Competencia. Las reglas actualizadas aclaran qué se considera pruebas y fundamentación adecuadas tanto para las reclamaciones ambientales a nivel de producto como a nivel comercial.

El 5 de junio de 2025, el Competition Bureau of Canada publicó sus directrices finales sobre reclamaciones ambientales. Estas siguen a dos rondas de consultas públicas en respuesta a los cambios legislativos introducidos en la Competition Act en junio de 2024. Las reglas actualizadas, parte de la respuesta del Bureau a las preocupaciones sobre lavado verde, aclaran cómo se evalúan las representaciones ambientales bajo las disposiciones de marketing engañoso.
Contexto legal
Las enmiendas a la Ley de Competencia introdujeron prohibiciones explícitas contra el lavado verde. Las empresas que hagan reclamaciones ambientales deben ahora cumplir con una de dos nuevas disposiciones. Primero, las reclamaciones ambientales a nivel de producto deben estar respaldadas por “pruebas adecuadas y apropiadas”. Segundo, las reclamaciones sobre los beneficios ambientales de una empresa o actividad deben estar “adecuadamente y correctamente fundamentadas conforme a una metodología reconocida internacionalmente”.
La Ley no restringe los tipos de reclamaciones ambientales que las empresas pueden hacer. Sin embargo, no deben ser falsas ni engañosas. Las sanciones por incumplimiento incluyen multas de hasta 10 millones de dólares canadienses (C$10 millones) para la primera infracción, y hasta 15 millones de dólares canadienses (C$15 millones) —o el 3% de los ingresos globales— para infracciones subsiguientes.
Reclamaciones de productos: requisitos de pruebas
Las directrices aclaran que “pruebas adecuadas y apropiadas” se refieren a pruebas reales destinadas a establecer la calidad, el desempeño o la fiabilidad de un producto. Las pruebas deben realizarse antes de hacer la reclamación. El Bureau señala que relatos anecdóticos, suposiciones basadas en productos similares y observaciones generales del mercado no constituyen pruebas adecuadas y apropiadas según la ley.
Reclamaciones a nivel empresarial: estándares metodológicos
Para las reclamaciones ambientales relacionadas con una empresa o sus actividades, las directrices requieren que sean “adecuadas y conforme a una metodología reconocida internacionalmente”. La fundamentación debe ser adecuada, apropiada y suficientemente rigurosa para respaldar la reclamación específica. Cuando la metodología lo requiera, se espera una verificación por terceros. Esto puede incluir evaluaciones científicas o basadas en el ciclo de vida, según la reclamación.
Por ejemplo, una empresa que pretenda reclamar progreso hacia el neto cero para 2050 debe establecer una línea base verificable de emisiones de gases de efecto invernadero, un plan detallado y realista de reducción, metas intermedias y una fundamentación adecuada conforme a una metodología reconocida internacionalmente.
Reclamaciones ambientales orientadas al futuro
La Oficina declara que las afirmaciones medioambientales orientadas al futuro — como los compromisos de neutralidad de carbono — deben estar respaldadas por fundamentación y un plan de implementación creíble. Sin una vía clara, realista y verificable, tales afirmaciones pueden considerarse engañosas. Los hitos intermedios y acciones significativas ya en marcha también se consideran relevantes para determinar la adecuación.
Requisitos Adicionales e Implicaciones Prácticas
La guía establece principios adicionales para asegurar que las afirmaciones medioambientales sean claras, específicas y no engañosas. Las afirmaciones deben evitar exageraciones y ambigüedades. Las afirmaciones medioambientales comparativas deben identificar con precisión lo que se está comparando.
Aunque no tienen carácter legal vinculante, las directrices sirven como ayuda interpretativa y pueden influir en decisiones de cumplimiento o procedimientos ante el Tribunal. Se basan en acciones de cumplimiento previas, como las que involucraron a Keurig y Volkswagen, y reflejan un escrutinio regulatorio continuo sobre los mensajes medioambientales.
Impacto en el Mercado
Tras las enmiendas a la Ley de Competencia, varias empresas canadienses han reconsiderado su marketing medioambiental. Por ejemplo, RBC anunció la retirada de su objetivo de financiamiento sostenible de 500.000 millones de dólares canadienses, citando la incertidumbre regulatoria introducida por las recientes enmiendas a la Ley de Competencia.
Las directrices finalizadas proporcionan estructura y consistencia en la evaluación de las afirmaciones medioambientales. La Oficina reiteró que tales afirmaciones influyen significativamente en el comportamiento del consumidor y destacó la necesidad de precisión y fundamentación.